Dales Voz a Las Víctimas

Inicio » Articles posted by dalesvozalasvictimas

Author Archives: dalesvozalasvictimas

NUEVOS FONDOS EN APOYO DE LA ACCIÓN HUMANITARIA CONTRA LAS MINAS

Según informa el blog «Landmine al Cluster Munition», los Estados Parte de los Tratados contra las Minas y Municiones en Racimo empiezan a reaccionar y, de nuevo, han decidido abordar con compromiso y seriedad la Acción contra las Minas, incrementando las dotaciones económicas para el próximo trienio. Es ciertamente frustrante comprobar que, en los planes generales de esta lucha inacabable, las minas del Sahara Occidental no forman parte de los grandes acuerdos internacionales, ni ocupan el lugar de prioridad que le corresponde dada la magnitud de la contaminación de su territorio.

Algo se está haciendo mal, obviamente. Aparte de que es fundamental redoblar los esfuerzos para lograr que Marruecos se adhiera a dichos Tratados, sería más que necesario llevar a cabo campañas de sensibilización internacional respecto a la situación de amenaza y riesgo que supone tener el territorio del Sahara Occidental infestado por más de 7 millones de minas y otros restos explosivos de guerra incontrolados, activos y abandonados en el desierto. Pero, para ello, es indispensable que este peligro se proyecte al exterior desde el plano humanitario, no político, porque lo prioritario para las partes implicadas en este conflicto debería ser siempre proteger ante todo a la población, salvaguardar sus vidas y su integridad física. Desde «Dales Voz a Las Víctimas» seguimos insistiendo en que, sin unidad, no es posible hacer llegar al mundo la situación tan grave que asola el Sahara Occidental por su extrema contaminación por minas. Armas que utilizaron ambos bandos en una guerra que aún perdura, porque hay un armisticio, pero no paz.

Traducimos el artículo de un consultor del «Monitor Contra las Minas», publicado en el blog de sensibilización sobre los Tratados, para reflejar el ingente esfuerzo que se está haciendo en la Acción Contra las Minas, en el que nuestra lucha no se refleja porque no se conoce. Trabajemos en ello. Salva vidas.

La celebración de este año del Día Internacional de información sobre minas y de asistencia en Acción contra las Minas (4 de abril) se caracterizó por el anuncio por parte del Reino Unido de un paquete de ayuda de 124 millones de dólares para apoyar proyectos de remoción de minas terrestres en Afganistán, Camboya, Somalia y Sudán del Sur durante los próximos tres años, cantidad que triplica su contribución a la lucha contra las minas (51,3 millones de dólares para el período 2013-2015).

Afganistán y Camboya han sido los dos principales receptores de ayuda acción contra las minas Reino Unido desde 2011-2015, mientras que hay una nueva financiación del Reino Unido se ha informado de Somalia y Sudán del Sur desde 2013.

Durante una intervención en una recepción en el palacio de Kensington organizada por el Grupo Asesor de Minas y HALO Trust, el Secretario de Desarrollo Internacional del Reino Unido, Priti Patel, declaró que este nuevo compromiso se ocuparía de la «plaga mundial» de las minas terrestres y contribuiría a «hacer el mundo más seguro, más saludable y más próspero para todos nosotros». Asimismo, durante el evento, el representante de Países Bajos se comprometió 2,1 millones de dólares para la formación y el despliegue de los equipos de desminado locales en zonas liberadas en Siria.

 Grafico Contribuciones

Otros donantes acción contra las minas que han renovado en 2017 su compromiso de proporcionar recursos financieros para apoyar los esfuerzos de remoción de minas son: México, como parte de su apoyo a la Iniciativa Global para la remoción de minas Colombia, donó 1 millón de dólares para apoyar la acción contra minas en Colombia durante los próximos tres años; Japón, que ha donado cerca de US $ 7,5 millones para apoyar proyectos de acción contra las minas implementados por UNMAS en la República Democrática del Congo ($ 450.000), Somalia ($ 906.000), Sudán del Sur ($ 906.000), Sudán, ($ 906.000), e Irak ($ 4.3 millón); Canadá se comprometió a otorgar fondos para la acción en Ucrania (US $ 2,9 millones), así como las operaciones de desminado en Irak (US $ 1,5 millones) y Sri Lanka (US $ 1,4 millones). A principios de este año, Suiza anunció que aportaría US $ 3,5 millones de dólares, a través de la compensación de los resultados del proyecto para apoyar las operaciones de remoción de minas en Camboya de 2017 a 2019. Esto representa un nivel de financiación similar a la financiación reciente proporcionada por Suiza al país ($ 4 millones de dólares aportados en 2013 a 2015).

El 28 de febrero 2017 se llevó a cabo la Segunda Conferencia para la aplicación del Tratado de Prohibición de Minas al que asistieron 36 Estados Partes, 2 Estados que no son partes, la UE, ICBL-CMC y otras organizaciones no gubernamentales e internacionales. En total, 18 Estados Partes hicieron promesas a la Unidad de Apoyo a la Aplicación del Tratado y a su programa de patrocinio.  Después de tres años de disminución del apoyo internacional a la acción contra las minas, renovados compromisos políticos de algunos donantes hacia el logro de un mundo libre de minas en 2025 es más que adecuado y necesita con urgencia.

https://landmineandclustermunitionblog.wordpress.com/2017/04/13/pledges-of-new-funding-in-support-of-humanitarian-mine-action/

MINAS, UNA PESADILLA MACABRA

1241097_10151626275403016_1351805662_nParecen olvidar que el origen está en una guerra, con bandos enfrentados, armas, bombas, muerte, sangre, sufrimiento, drama y odio. Parecen olvidar que, cuando se firmó el Alto el Fuego, dejaron aquel desierto con un paisaje de desolación, repleto de restos abandonados que hacían presagiar que el reguero de muerte continuaría. Y así es. Son miles las víctimas  y la cifra se incrementa, aunque no se diga ni se lleve exhaustivamente la cuenta. Así de nada sirven los esfuerzos, ni las campañas, ni las acciones. De nada sirve tampoco quejarse, ni ahogarse en gritos que nadie escucha, ni desesperarse. Porque crear conciencia debe partir del principio fundamental de tenerla, del reconocimiento de los errores y de asumir la responsabilidad de solucionarlo y, por supuesto, de apechugar con las consecuencias.
En el Día Internacional para la Sensibilización sobre las Minas no basta con recordar que son armas destructivas, activas muchos años después de su colocación. No basta con insistir en que están diseñadas para causar el mayor daño posible a un cuerpo humano, ni con informar de que su precio es ínfimo al lado de lo que cuesta quitarlas. Y, ni que decir tiene, si lo comparamos con las consecuencias de su utilización, prohibida en los modelos antipersonal, pero no en los demás, que son muchos y de muy variados tipos y cargas. Que no, que no basta con eso, ni con ponerles adjetivos que responsabilizan al otro bando. En una guerra, todas las partes usan minas terrestres indiscriminadamente para proteger y defender sus posiciones. Pero también se las olvidan una vez que concluye la contienda, sembrando así antiguos campos de batalla que recogen cosecha en muertos, heridos y sangre de inocentes.
Que las minas son asesinas. Artefactos explosivos colocados por los ejércitos para protegerse y, a la postre, matan civiles. Despiadados son quienes las fabrican, las comercializan, las compran, las usan y, después, ni siquiera las quitan para que asesinen. El coste de la atención a todas esas víctimas es muy elevado, sobre todo en términos económicos, pero también en conciencia y humanidad. Por eso debe haber responsabilidad, en toda la extensión de la palabra. La política debe servir a los pueblos, no servirse de ellos. Todos los representantes gubernamentales del mundo deberían dejarse la piel por el bienestar de los ciudadanos, impidiendo ponerles en peligro. Las minas (y todos los demás restos explosivos de guerra) son más que un peligro, son una amenaza real y permanente para los pueblos que quieren vivir en paz.
Quizá ese sea el punto de inflexión en el Sahara Occidental, uno de los 10 territorios más contaminados por minas del mundo. Siete millones siguen esperando hacer su aparición estelar, al ser accionadas por presión, contacto o manipulación. Siete millones, que se dice pronto si nos paramos a pensar que aquello es un desierto, donde si se reconocen 50 víctimas serán en verdad 100 o más. Quién sabe. Cifras oficiales no hay, ni en la parte controlada por Marruecos ni en la del Frente Polisario. Ambos reconocen 2.500. Los primeros con un 80% de víctimas miembros de las fuerzas militares, la mayoría caídas en acciones de desminado para la apertura de vías terrestres de comunicación. Los segundos, con un 80% de civiles, que desconocen el peligro real y cometen errores que se pagan demasiado caros. Demasiadas víctimas, demasiadas. Y puede que todo esto requiera de una profunda reflexión, dejando a un lado la política y centrando la solución en la salvaguarda de la vida.
Que quizá la razón de tanta víctima sea que en realidad no hablamos de víctimas en tiempo de paz. Porque el conflicto del Sahara Occidental no deja de ser una guerra, sin conflicto bélico, pero una guerra política, mediática, que amerita para unos el mantenimiento de un muro defensivo gigantesco y armado hasta los dientes con la más moderna y sofisticada tecnología militar. Pero las minas se extienden por todo el territorio, movidas por la erosión, inundaciones y por la acción del hombre. Otro de los graves problemas generados por la no solución definitiva al conflicto. Más muertos, más amputados, más víctimas con secuelas psicológicas de por vida. Huérfanos, viudos y viudas, lágrimas de madres, padres, abuelos y hermanos impotentes. Víctimas inocentes, de un lado y del otro. De lejos y de cerca. Víctimas.
Basta. Falta conciencia, reconocimiento, responsabilidad. Falta unión, plan, estrategia. Y, sobre todo, falta la acción decidida para poner fin a esta macabra pesadilla. Hoy es el día para sensibilizar sobre la necesidad de abrir el camino a la solución para salvar vidas, que siete millones de minas acechan y son demasiadas para seguir sin verlas. Hoy es el día de proponerse acabar con ellas.
Texto © Elisa Pavón
Fotografía © Joaquín Tornero

UNA MINA ANTI-CARRO HIERE A UN PASTOR EN EL SAHARA OCCIDENTAL

1482003233

Foto Saharazoom

Ayer, 17 de diciembre de 2016, se produjo un nuevo incidente de mina, que causó heridas en las piernas a un pastor. A más de 270 km de la ciudad de Dakhla, en la región de Auserd, el hombre -cuya identidad no ha trascendido- conducía su Land Rover cuando alcanzó una mina y la detonó. La explosión, que causó severos daños en el vehiculo, hirió al conductor, que fue evacuado por efectivos del ejército marroqui de emergencia al hospital militar de Boujdour. Fuentes consultadas confirman que sus heridas no ponen en riesgo su vida.

Con éste suman 10 los accidentes registrados en el lado Oeste del Muro Marroquí en el Sahara Occidente, octavo que se produce por activación accidental de mina anti-carro, que no están prohibidas por el Tratado contra las Minas y ya han causado 8 Víctimas (dos fallecidas) de las 21 que se computan en total en el Sahara Occidental a ambos lados del muro en 2016. Demasiadas.
En un momento en el que, según publicaciones del territorio, muchas personas están saliendo a buscar trufas al desierto, las autoridades marroquíes han avisado a la poblacion sobre el riesgo existente tras las inundaciones del mes pasado, que pueden haber provocado el desplazamiento de las minas a cualquier ubicación. Por ello, están alerta ante posibles accidentes, razón por la cual esta nueva Víctima puso ser atendida y evacuada con rapidez.
Desde Dales Voz a Las Víctimas le deseamos pronta recuperación y enviamos a la familia nuestra solidaridad y compromiso. Quisiéramos poder decir que ojalá fuera la última Víctima de la que tendremos que informar, pero esto sólo ocurrirá con un comprometido esfuerzo colectivo de sensibilización y educación sobre el riesgo de las minas, asi como con la acción conjunta en favor de que Marruecos se adhiera al Tratado de Prohibición de Minas y se pueda poner en marcha un plan integral de acción contra las minas en todo el territorio del Sahara Occidental.
Fuente original del accidente:

UN HERIDO EN EL SÉPTIMO ACCIDENTE DE MINA ANTI-VEHÍCULO EN EL SAHARA OCCIDENTAL

img-20161120-wa0005

© sadasahara.com

El peligro de las minas terrestres y otros restos explosivos de guerra abandonados siempre está acechando en el territorio del Sahara Occidental. Se avisa, se explica, pero la inconsciencia humana no es un factor computable en la sensibilización del riesgo que entrañan todos estos artefactos explosivos. ¿Cómo luchar contra el convencimiento generalizado de que «a mí no me va a pasar»? Nadie está exento de la amenaza. Las minas no discriminan entre sexos, nacionalidades, edades, religiones ni nada. Por mucho tiempo que pase, permanecen activas y esperan escondidas el momento de su aparición estelar. Explotan y dejan tras de sí regueros de sangre inocente, cuerpos heridos o mutilados. Siempre un rastro de destrucción y, a veces, de muerte.

La colaboración ciudadana es vital en esta lucha, como también lo es crear esa conciencia social respecto al peligro de las minas, para que las personas sepan actuar y prevenir así accidentes. Porque cada víctima es una derrota. Cada víctima es un recordatorio de todo lo que falta aún por hacer en la Acción Contra las Minas, en la que tú, yo y todos tenemos un papel protagonista para intentar que disminuya el número de accidentes y de víctimas, mientras no se logra que aumente la superficie de territorio libre de minas.

Ayer, un hombre de 45 años salvó la vida de milagro. Poco antes de las 11 de la mañana, circulaba por la carretera de Smara a El Aaiún, en el Sahara Occidental, cuando decidió abandonar su ruta y desviarse por una pista sin asfaltar. No tuvo en cuenta que la zona, Foum Achkak (a 67 km de El Aaiún), se vio afectada por las inundaciones en el valle Oued Sakia el Hamra de hace unas semanas y en el camino le sorprendió una mina anti-vehículo, que accionó al pisarla con la rueda trasera del Land Rover que conducía. La explosión alcanzó de lleno la parte trasera, pero no le causó heridas graves. Efectivos militares de emergencias le evacuaron en estado de shock al hospital provincial de Smara, donde se certificó que sus heridas no revisten gravedad. Con éste, son 4 los accidentes en las inmediaciones de la ciudad de Smara en circunstancias similares.

Las cifras deberían hacernos reflexionar. Sólo en 2016 se han producido 10 accidentes por minas terrestres en el Sahara Occidental (9 en la zona Oeste del Muro y 1 en la zona Este), que han causado 21 víctimas (4 muertos -dos de ellas eran niñas- y 17 heridos de diversa consideración). Cuando uno piensa en minas se le viene a la cabeza inmediatamente la imagen de una «antipersona», de esas que están prohibidas, pero que siguen matando a diestro y siniestro por todas partes donde hay o hubo un conflicto bélico. Pero lo cierto es que hay más de medio centenar de modelos de minas diferentes y no todas están prohibidas. El Sahara Occidental, uno de los 10 territorios más contaminados del mundo, es un enorme escaparate de todo tipo y modelos de minas terrestres, que han quedado esparcidas por el desierto a merced de la erosión, las lluvias, la acción del hombre y la propia naturaleza, que las lleva arrastradas hasta confines insospechados.

De esos 10 accidentes acumulados en 2016, 7 han sido causados por la activación accidental de minas anti-vehículo, con un balance de 10 víctimas, 7 civiles (2 fallecidos) y 3 militares del Ejército marroquí. Sus vehículos quedaron destrozados y sus vidas y las de sus familiares, tocadas para siempre. No debemos seguir dando tregua a esta lacra. La acción debe ser colectiva, porque nadie está a salvo. Este riesgo es real, a diario, en todas partes. No es cuestión de mapas, ni de echar la vista atrás a ver quién las puso o quién las fabricó. Como en todo, las responsabilidades son compartidas. Es el momento de aunar esfuerzos para lograr que la adhesión de Marruecos al Tratado de Prohibición de Minas y a la Convención de Municiones en Racimo permita una acción internacional contundente, efectiva y dotada de los medios necesarios para descontaminar un territorio que, hoy por hoy, es en sí mismo un peligro.

UNA NIÑA DE 4 AÑOS FALLECIDA Y DOS MENORES HERIDOS EN EXPLOSIÓN DE UNA MINA EN MHEIRIZ

Según informa la Oficina Saharaui de Acción Contra las Minas, ayer, a las 13.30 hrs, se produjo una explosión en Bujazma (Mheiriz) en la que Samia Mahmud Nayem, de 4 años, falleció a consecuencia de las graves heridas producidas supuestamente por una mina antipersona. En el accidente resultaron heridos otros dos menores, que fueron evacuados por los servicios de emergencia del Frente Polisario en la Cuarta Región Militar. Al parecer, uno de ellos se encuentra en estado crítico.

Aunque no se especifican las circunstancias en que se produjo el accidente ni las características de las lesiones sufridas por los tres menores, lo más probable es que se trate de una mina antipersona, única que puede detonarse con el peso de un niño, si bien es frecuente en esa y otras zonas, que los accidentes en los que se ven involucrados menores se deban a la manipulación de municiones en racimo u otros artefactos abandonados de la guerra, que confunden con juguetes o elementos para jugar.

Se trata del primer accidente ocurrido en 2016 en la zona Este del muro marroquí en el Sahara Occidental, controlada por el Frente Polisario y se ha producido en una de las zonas más contaminadas por restos explosivos de guerra de todo este territorio.

Desde Dales Voz a las Víctimas expresamos nuestras profundas condolencias a la familia de la fallecida, así como deseamos una pronta recuperación a los dos pequeños heridos. Al mismo tiempo hacemos un nuevo llamamiento a la unión de esfuerzos para trabajar en la sensibilización de la sociedad saharaui refugiada y de la zona Este del muro para que sepan identificar los peligros, conozcan los riesgos de las minas y otros restos explosivos de guerra, de modo que, entre todos, contribuyamos a disminuir el número de víctimas, mientras instamos a Marruecos a que se adhiera al Tratado contra las Minas y a la Convención contra las Municiones en Racimo, para que se pueda poner en marcha un plan integral de acción contra las minas en todo el territorio del Sahara Occidental. Descansa en paz, Samia.

Fuente original: “El Confidencial Saharaui”

http://www.elconfidencialsaharaui.com/2016/10/muere-una-nina-saharaui-de-4-anos-por.html?m=1

MUERE UN PASTOR EN SMARA POR LA EXPLOSIÓN DE UNA MINA ANTICARRO

FB_IMG_1457732844268

Foto de archivo de ©Smara News del accidente del 11 de marzo, de 2016, en la misma zona

Dady Ibuihi Ibrahim, de 26 años, ha fallecido esta noche en el hospital Hassan Ben El Mehdi de El Aaiún a consecuencia de las graves heridas sufridas en la explosión de una mina anticarro unas pocas horas antes. El accidente se produjo por la tarde, a 60 km al noreste de la ciudad de Smara, en la comunidad rural de Hauza, en la zona de Eskikima, en el territorio del Sahara Occidental controlado por Marruecos, cuando pisó con su vehículo Land Rover el artefacto y lo accionó.

La explosión destruyó por completo la parte delantera del 4×4 en el que viajaba y le causó severas lesiones. La rápida intervención de los servicios de emergencia y su evacuación en un helicóptero permitieron que Ibuihi llegara con vida al centro hospitalario, donde los servicios médicos no pudieron salvar la vida del pastor de camellos.

Este es el octavo accidente del año registrado por explosión de mina terrestre en la zona Oeste del muro marroquí en el Sahara Occidental, con un balance total de 3 fallecidos (entre ellos una niña de 12 años) y 14 heridos de diversa consideración. Seis de los accidentes fueron causados por minas anti-vehículo y sesgaron la vida a Jalifa Uld Ali Uld Mohamed Jer, pastor de 56 años padre de 6 hijos, y a Dady Buihi, en circunstancias muy similares y en la misma región.

Se trata de una zona muy próxima al muro, altamente contaminada de restos explosivos de guerra (REG), entre ellos un número incalculable de minas terrestres, que permanecen activas acechando a sus víctimas bajo la arena del desierto.

Desde Dales Voz a Las Víctimas queremos expresar nuestras condolencias a su familia y entorno, así como reiteramos nuestra petición al Gobierno marroquí para que promuevan su adhesión al Tratado de Prohibición de Minas y a la Convención de Municiones en racimo, a fin de que se pueda implementar en todo el territorio del Sahara Occidental un plan de Acción Contra las Minas integral y eficaz, que salve las vidas de civiles, militares y personal de Desminado Humanitario que se encuentran permanentemente en riesgo. La sangre de Dahi Buihi debería ser la última en derramarse en un territorio donde la guerra terminó en 1991. Descanse en paz.

100 KILOS DE AYUDA PARA LAS VÍCTIMAS DE MINAS

pagina001

Hace unos meses, el Comité de Convivencia del Instituto de Secundaria “Los Alcores”, en San Miguel de Salinas (Alicante), desarrolló una acción para acercar al alumnado a la problemática de las minas terrestres y a la realidad de las víctimas que ocasionan. Allí estuvimos, contando las historias individuales y la colectiva de 20 supervivientes saharauis de esta lacra. Después, el cuerpo docente y los alumnos organizaron una carrera solidaria y lograron recaudar 100 kilos de ayuda para ellos.  El resultado, hemos tratado de hacérselo llegar en esta carta.

Para vosotros, en nombre de las Víctimas de Minas que recibieron vuestra ayuda:

No os podéis imaginar lo que habéis hecho. Ojalá mis palabras alcancen a transmitiros la intensidad y la emoción de los momentos vividos, así como todos y cada uno de los sentimientos que ha despertado vuestra acción solidaria con las víctimas saharauis de minas terrestres. Son ya tres años de lucha compartida con ellos y la primera vez que sienten directamente su efecto. Hombres y mujeres que son los grandes olvidados y no sólo en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en Argelia, sino también en los dos territorios del Sahara Occidental divididos por el muro marroquí del que os hablé.

MUNA HAFED 3

Muna Hafed

Por eso, cuando Bachir y Ahmed -que son, junto con las víctimas, la esencia de Dales Voz a Las Víctimas en los campamentos- se presentaron sin avisar en las «jaimas» de nuestros protagonistas con un paquete a su nombre y una carta llegada desde España, aún sin saber qué es ni quién lo manda, cada una de ellas levantó la mirada al cielo diciendo «hamdullah» (gracias a Dios) porque se sintieron queridos, se supieron presentes en corazones desconocidos que se mostraron muy cercanos, los vuestros.

¿Cómo explicaros la impaciencia y el brillo de los ojos de nuestra pequeña Muna Hafed al ver los sobres con vuestras cartas y escuchar atentamente cada palabra que Bachir le traducía con el mismo cariño con que la escribisteis vosotros? Muna repetía «¡qué grandes son!» y lanzaba besos con sus manos desde un rostro aún lleno de metralla.

Y todavía es más de agradecer vuestro gesto por venir de donde viene. No son los 100 kilos de ayuda humanitaria que habéis enviado, sino las toneladas de cariño incondicional que les han llenado el alma por completo. Preguntan cómo habéis sabido de ellos y nos agradecen por la sensibilización, pero en Dales Voz a Las Víctimas no somos de quedarnos con los méritos que no son nuestros, porque si en el IES «Los Alcores» de San Miguel de Salinas sabéis del sufrimiento del pueblo saharaui es gracias a ella, a Koria Badbad Hafed, alumna del centro que no pudo completar el sueño de llevaros a conocer los campamentos, pero que sembró las semillas del conocimiento del conflicto que asola su pueblo, de sus tradiciones y cultura, junto con las de la solidaridad. Unas semillas que germinaron a pesar de que ella os falta hace ya cinco años, porque no la dejaron volver ni decidir quién y cómo quiere ser.

Las víctimas, al saber que vuestra acción nace de la lucha contra una injusticia más, os reconocen la nobleza de vuestros sentimientos y que aún por esto les ha conmovido más, por cuanto vosotros -cuerpo docente y alumnos- sois la evidencia de que defender los Derechos Humanos de Koria no implica denostar al pueblo saharaui, sino que supone una demostración de que defendéis los derechos y las libertades como elementos fundamentales de la construcción de una sociedad mejor, igualitaria y sin discriminación, una sociedad de la que ellos se han sentido parte porque vosotros les habéis abierto un espacio que no tenían. Nunca os van a olvidar y todos y cada uno de ellos os espera con los brazos abiertos para devolver un poco del inmenso regalo de cariño que les habéis hecho. Gracias.