Dales Voz a Las Víctimas

Inicio » «LA VIDA DE UNA MINA» Y LAS VÍCTIMAS DEL SAHARA OCCIDENTAL

«LA VIDA DE UNA MINA» Y LAS VÍCTIMAS DEL SAHARA OCCIDENTAL

IMG-20160319-WA0003

El camino de los sueños, a veces, es el motor que nos impulsa a entrar en un estado de «locura cuerda» que nos permite lanzarnos a emprender iniciativas que, de otro modo, nunca nos atreveríamos. Es como una inercia invisible, en la que no se ven los obstáculos, ni se intuyen las dificultades, sólo se vislumbra con claridad el final de una senda de fantasía y quimeras que marca el destino donde se desea llegar y, sin más, uno despega los pies del suelo. Yo tengo el sueño de poder escribir un día que el mundo se olvidó de que una vez existieron las minas terrestres, de que pasen años sin computar nuevas víctimas y de que las que ya lo son, se encuentren plenamente incorporadas a sociedades que no las discriminen por razón alguna. Sí, lo sé, es una utopía, pero también los hay que sueñan con la Paz en el mundo y viven tan felices esperando que alguien presione el botón de apagar las guerras, las injusticias y las desigualdades. Sueños hay de todos los tipos y de todos los colores, pero, al menos nosotros, no nos sentamos a esperar, sino que nos empecinamos en perseguir el sueño y tratamos de poner nuestro granito de arena para que algo cambie de una vez por todas, aunque es verdad que la Ley de la Gravedad suele hacernos caer de los vuelos por todos esos sueños.

Por esta razón me hace especial ilusión participar como Dales Voz a Las Víctimas en el acto «La vida de una mina», que organiza el Colectivo Ezkharit en Madrid (C/ Duque de Alba, nº 13), porque será en el espacio E35 de la librería «Traficantes de Sueños». Es que, verás, resulta que no es una mera tienda de libros, sino el resultado de un proyecto de producción y comunicación política, que aspira a aportar contenidos y herramientas para animar debates útiles dirigidos a impulsar acciones colectivas transformadoras. Lugar idóneo para hablar de este tema tan delicado y desconocido como doloroso, porque hay química entre nosotros y el concepto con el que ha sido creado y me mimetizo con los libros allí concentrados, que guardan millones de historias, que un día alguien se tomó la molestia de escribir para nuestro disfrute y conocimiento.

El día 4 de abril es el Día Internacional para la Sensibilización contra las Minas y este acto podría impulsar que más personas participen activamente el próximo lunes en la difusión de la denuncia colectiva de esta lacra que mata, mutila y destruye vidas sin piedad alguna. Desde la fabricación de una mina hasta que explota, pasando por la compra-venta, su uso militar, su almacenamiento en arsenales, los procesos de limpieza y descontaminación de territorios y, por supuesto, sus más terribles consecuencias, las que se miden en términos de vidas humanas: Las Víctimas. Serán las del Sahara Occidental quienes protagonizarán, una vez más, esa parte necesaria de la sensibilización social contra las minas que apela directamente a nuestra condición de humanos para hacernos entender sufrimientos ajenos y proyectar reacciones.

Esperamos veros allí, porque el conocimiento de los sueños de las Víctimas de minas les hace más libres. Sueños y pesadillas que compartieron con nosotros para que os los pudiéramos contar, para que también vosotros lo trasladéis a otros más, formando así una cadena humana que Da Voz a las Víctimas sin pedir más a cambio que el hecho de que se conozcan estas armas prohibidas, que amenazan de manera permanente a poblaciones militares y civiles sin distinguir entre tiempos de guerra y tiempos de paz, que no discriminan ni por sexos, edades, razas, religiones o nacionalidades y que permanecen activas mucho tiempo después de ser colocadas como barreras defensivas en conflictos bélicos. Hablaremos de los riesgos y las consecuencias de las minas que provocaron sus tragedias para que, entre todos, logremos movilizar inercias que se encaminen hacia un mundo sin minas y sin más Víctimas.

Vente, que también hay un sitio para ti.

A %d blogueros les gusta esto: